
Un giro súbito puede llegar, un camino aparecer.
Una Mente más grande puede ver una Verdad más grande,
o quizás encontremos cuando todo lo demás haya fracasado
escondida dentro de nosotros la llave del perfecto cambio.
Sri Aurobindo

Sri Aurobindo nace en Calcuta el 15 de agosto de 1872. A los siete años fue enviado a Inglaterra donde estudió en St. Paul’s School en Londres y en King’s College en Cambridge. En 1893 regresa a India a trabajar con el Maharajá de Baroda. En 1906, en Bengala, toma abiertamente el liderazgo del movimiento revolucionario que por varios años había estado organizando en secreto. Fue el primero en plasmar, en las páginas de su publicación Bande Mataram, el ideal de la total independencia política de India. Fue enjuiciado por sus actividades y encarcelado un año en la prisión de Alipore. En 1910 se exila en Pondicherry. Revolucionario, líder nacional, poeta, filósofo social y espiritual, visionario humanista, educador, pero antes que nada fue un maestro del Yoga, un Rishi, un vidente, el protagonista y arquitecto del nuevo mundo que está emergiendo.
Reúne en sí mismo los elementos esenciales de las tradiciones espirituales del pasado, y sigue hacia adelante en la búsqueda de una realización más completa para unificar el Espíritu y la Materia. El Yoga Integral de Sri Aurobindo prepara la base para el advenimiento de la siguiente fase en la evolución terrestre más allá de la mente: el Supramental. Busca transformar la naturaleza humana y divinizar la vida terrestre.
Sus escritos son una síntesis de la cultura humana, abarcan todos los aspectos de la vida y sus problemas: La vida Divina, La síntesis del yoga, El ciclo humano, etc. Su obra poética más destacada es Savitri.
Sri Aurobindo deja su cuerpo el 5 de diciembre de 1950.
La crisis evolutiva actual viene de una disparidad entre las facultades limitadas del ser humano —mentales, éticas y espirituales— y los medios técnicos y económicos a su disposición. En la actualidad el ser humano está experimentando una crisis evolutiva en la que está oculta la suerte de su destino; porque ha llegado a un estado en el que la mente humana ha alcanzado un enorme desarrollo en ciertas direcciones mientras que en otras permanece estancada y aturdida, y ya no puede encontrar su camino... Sin un cambio interior el ser humano ya no puede enfrentarse al gigantesco desarrollo de la vida externa. Sri Aurobindo